De las feministas del Sur Global para los tomadores de decisiones de la COP: Un cambio radical por la justicia climática


“La justicia climática significa . . . abordar las causas fundamentales de la crisis climática, incluidas la producción, el consumo y el comercio insostenibles, mientras se avanza hacia la equidad y la protección y plena realización de los derechos humanos”, dice Menka Goundan del Fondo de Mujeres de Fiyi, una de las participantes en nuestro Diálogo sobre Acción Climática Feminista.

En septiembre de 2021, el Fondo para la Igualdad (Equality Fund) convocó a más de treinta representantes de organizaciones de derechos de las mujeres y movimientos feministas del Sur Global, incluidas las organizaciones lideradas por, y que trabajan a favor de, las mujeres indígenas, mujeres LBTQ, mujeres con discapacidades y personas jóvenes, así como aquellas organizaciones que trabajan en temas como agricultura y seguridad alimentaria, salud y derechos reproductivos y violencia. El nivel de diversidad logrado demuestra cuan interconectadas están la igualdad de género, la acción climática y la necesidad de una respuesta multisectorial a la crisis climática.

Al igual que la serie de blogs de la Alianza Global para la Acción Verde y de Género (GAGGA), “Situando la justicia en el centro de la acción climática,” este diálogo tuvo como objetivo amplificar las voces de las organizaciones y movimientos por los derechos de las mujeres para garantizar su visibilidad y que fueran tomados en cuenta por los tomadores de decisiones antes, durante y después de la 26ª Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Las activistas feministas del Sur Global deben ser incluidas en espacios como la COP porque las mujeres, las niñas, las personas trans, intersex y no binarias se ven afectadas de manera desproporcionada por los impactos climáticos, lo que les ha llevado a desarrollar e implementar acciones y soluciones de cara a la crisis climática.

Los movimientos liderados por mujeres entienden la crisis climática de una manera distinta

En general, los movimientos feministas y los liderados por mujeres difieren de la opinión predominante expresada por muchos gobiernos y multilaterales en la COP con respecto a la crisis climática y sus soluciones. Las negociaciones formales de la COP suelen tratar la respuesta al cambio climático como una cuestión técnica, en otras palabras, “midamos el carbono y veamos cuánto podemos limitarlo”. Las personas han sido invisibilizadas, tanto los que producen la mayor cantidad de gases de efecto invernadero como los que sufren las peores consecuencias del cambio climático.

Angélica Schenerock de Agua y Vida opina que la narrativa dominante del cambio climático “ignora su relación con las empresas extractivas y las desigualdades entre el Norte y el Sur Global”. Schenerock dice, “[Comprometerse con el cambio] significa apostar por políticas que prioricen lo local y lo pequeño. Políticas que no sean extractivas y que no perpetúen el modelo colonial de más de 500 años. Pido que [los tomadores de decisiones] abandonen sus soluciones falsas y corruptas y que se benefician del sufrimiento de las personas que llevan los efectos del cambio climático en la piel. Hago un llamado por un cambio real en la perspectiva patriarcal de la economía y por una economía feminista basada en el cuidado de todas las formas de vida, humanas y no humanas”.

Las participantes del diálogo destacaron el papel de las personas en el panorama de la crisis climática y resaltaron cómo las personas y los grupos experimentan los impactos climáticos de manera diferente según factores convergentes relativos a su identidad, tales como el género, la raza y la indigeneidad. Pratima Gurung de NIDWAN Nepal, una organización que trabaja por, y se enfoca en, las mujeres indígenas con discapacidades, señaló en el diálogo y en su blog que la crisis climática es más intensa para aquellas personas con identidades múltiples y convergentes.

Recomendaciones para los tomadores de decisiones de la COP

A partir de estas perspectivas surgieron una serie de recomendaciones clave para los gobiernos, el sector privado y las ONG. Como era de esperar, se alinean con muchas de las ideas de las publicaciones en esta serie de blogs de GAGGA.

Las participantes del diálogo demandaron un cambio transformador en los sistemas extractivos y explotadores que causaron la crisis climática. Más allá de los esfuerzos de mitigación y adaptación, este cambio transformador requiere que se apoye la producción, el consumo y el desarrollo sostenibles y dirigidos por la comunidad; que se respeten los conocimientos y las soluciones climáticas indígenas, así como la soberanía indígena sobre los recursos naturales; y que se trate la economía del cuidado[1] como una intervención de acción climática. Excelentes ejemplos de esto son la forestería análoga, como explicó elocuentemente la colaboradora del blog Luz Marina Valle, y los programas apoyados por el Fondo de Mujeres de Fiyi.

Las participantes también abogaron por una financiación climática más accesible para las organizaciones de derechos de las mujeres y los movimientos feministas. Del mismo modo, la colaboradora del blog Ursula Miniszewski nos recordó la escasez actual de fondos para el clima destinados a la acción ambiental liderada por mujeres y destacó cómo GAGGA y Global Greengrants Fund se han comprometido a movilizar US$ 100 millones para la acción feminista por la justicia climática en los próximos cinco años.

Finalmente, en respuesta al objetivo de la COP26 de acelerar las acciones de colaboración entre gobiernos, empresas y la sociedad civil, las participantes cuestionaron si existen las condiciones previas para que se den tales asociaciones. Los actores gubernamentales y del sector privado perpetran la violencia, discriminación y marginación de las mujeres y las defensoras indígenas de los derechos humanos, ambientales y territoriales. Las colaboradoras del blog Sofía Gutiérrez de Fridays for Future, Márcia Mura del colectivo indígena Mura y Angélica Schenerock ilustraron esta situación conmovedoramente en los contextos de Colombia, Brasil y México respectivamente. Antes de que estas asociaciones sean posibles, afirmaron las participantes del diálogo, se deben sentar las bases, por ejemplo, apoyar, reconocer y promover el liderazgo de las mujeres y de los pueblos indígenas; respetar los derechos de los pueblos indígenas a sus tierras y recursos ancestrales; y proteger a las mujeres y las defensoras indígenas de los derechos humanos, el medio ambiente y la tierra.

Voces ausentes en la COP26

Estos mensajes urgentes se compartieron con los tomadores de decisiones de la COP26 antes y durante la conferencia, incluidos videos como este, reproducidos en el Día del Género. Este año especialmente, a causa de la pandemia del COVID-19, las mujeres del Sur Global enfrentaron barreras adicionales para participar en la COP. Otro poderoso mensaje visual vino del Colectivo Fearless, una organización de arte público del sur de Asia dirigida por mujeres y una coparte del Fondo para la Igualdad, quienes, junto con líderes indígenas, co-crearon un mural extraordinario en un edificio de Glasgow durante la COP26 que representa el “poder y la soberanía de los líderes indígenas en la COP26. Líderes de naciones que históricamente no han sido reconocidas en espacios como este se mantienen firmes en el mural, que es una afirmación de su existencia y su sabiduría”.

Paralelo a estos esfuerzos, el Fondo para la Igualdad se sumó a la Unidad de Mujeres y Género para destacar las muchas voces que están ausentes en la COP26, tanto de las activistas que han sido excluidas de las negociaciones debido a injusticias actuales, como de las defensoras de los derechos humanos de las mujeres y del medio ambiente que enfrentan violencia y persecución.

La COP26 tenía el potencial de ser un hito en la lucha contra el cambio climático, pero no logró poner en primer plano las necesidades y las soluciones de las personas y comunidades directamente afectadas por el cambio climático. Frente a una crisis climática que cada día empeora más y soluciones  insuficientes por parte del statu quo, se ha vuelto absolutamente imperativo centrar las voces de las organizaciones por los derechos de las mujeres y los movimientos feministas en las discusiones sobre el clima.

Un cambio radical para la justicia climática exige una intervención urgente por parte de quienes trabajan dentro y fuera de la COP, a nivel local, nacional e internacional. Como nos han demostrado las autoras de esta serie de blogs y las participantes del diálogo, las organizaciones feministas y de mujeres son actores clave para la justicia climática por derecho propio. Ellas entienden que un enfoque basado en derechos y centrado en las personas protege los derechos humanos y los recursos para la adaptación y resiliencia de las personas más vulnerables al cambio climático. Una acción climática eficaz debe dotar de recursos sus esfuerzos y escuchar sus recomendaciones en los espacios de toma de decisiones climáticas venideros para que avancemos hacia un futuro más brillante y menos caliente.

 

Hilary Clauson es asociada en el área de políticas del Fondo para la Igualdad. El Fondo para la Igualdad está movilizando más recursos para las organizaciones de derechos de las mujeres y los movimientos feministas del Sur Global. Nuestro modelo combina inversión, financiación gubernamental y filantropía multisectorial con perspectiva de género para desbloquear financiaciones nuevas y sostenibles para los movimientos feministas a nivel mundial.

__________________________

[1]. Según el informe del Green New Deal Feminista, Cuidado y Clima: Entendiendo las Intersecciones entre Políticas, la economía del cuidado es una “economía verde” porque es necesaria para sustentar la economía y la sociedad en su totalidad; la labor de cuidar a las personas contribuye menos al cambio climático que muchos otros sectores de la economía; y las carreras en el cuidado de la salud son opciones importantes para la fuerza laboral que migra a una economía verde.

 

Imagen destacada diseñada por Naandeyeah y fotos cortesía de Global Greengrants Fund, Sofía Gutiérrez, Women’s Fund Fiji, Agua y Vida, Fundación Entre Mujeres and Mídia NINJA.     


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